SportManía es un blog creado única y exclusivamente para hablar de esas manías, obsesiones y supersticiones que acompañan al mundo del deporte en todas sus características. Tanto las personas que desempeñan el deporte en concreto, como sus entrenadores o los árbitros creen en esa buena o mala suerte que depende de lo que hagan antes de la competición.
Es por ello que, a través de diferentes entrevistas a distintas personalidades del deporte, este blog tiene el objetivo de sacar a la luz algo que no se ve a simple vista, esas supersticiones.
Resulta difícil definir el concepto de deporte ante la infinidad y diversidad de actividades humanas que se incluyen bajo esta denominación. Lo que está claro es que para cualquier deportista, más allá de delimitarlo en actividad física, el deporte supone un estilo de vida.
El porqué elegir un deporte u otro, o el hecho de hacerse deportista, varía según cada persona. Las razones son infinitas pero el objetivo es el mismo, alcanzar sentirse bien.
Ya desde la infancia, muchos niños y niñas deciden decantarse por un deporte en especial, pero hay algo que siempre está presente en la cabeza y en la mente de cada deportista por muy joven que sea. Esa es la suerte. Esa circunstancia de ser, por mera casualidad, favorable o adverso a alguien o algo de lo que ocurre o sucede. Muchas personas creen en ella, otras muchas no. En cualquier caso, la palabra suerte acompaña a cualquier deportista allá donde va. “Creo que la buena suerte en parte se tiene y en parte se busca” afirma una de las entrevistadas de este reportaje, la futbolista Ana Cristina Conejero.
Gatos negros, espejos rotos, tocar madera, tréboles de cuatro hojas… las supersticiones rodean a toda la sociedad y no podía ser menos con el deporte.
Detrás de las cámaras y los focos, existe un amplio abanico de “obsesiones” que los deportistas realizan antes o después de competir. Esas creencias irracionales se convierten en determinantes para los resultados. Hasta la persona más escéptica tiene cierto reparo en realizar distintas cosas que puedan atraer la mala suerte en la competición.
Ligadas a las supersticiones aparecen las manías que fortalecen esa creencia de la buena o mala suerte. Es el caso de Santo Condorelli, un nadador canadiense que dedica una peineta a su padre antes de cada carrera, o Rafa Nadal y su ritual de colocar dos botellas de agua en un punto concreto delante de su banquillo. Pocos deportistas se resisten a alguna manía para atraer la buena suerte.
Incluso, a veces, esas manías son copiadas a sus mismos ídolos. “En la portería, toco primero palo derecho, luego toco el larguero dos veces y luego el palo izquierdo, se la vi a De Gea y me gustó” confiesa el portero Diego Nieves, otro de nuestros entrevistados.
Otros sin embargo, han forjado sus propios rituales. Rituales individuales pero también en conjunto. “El que toca la copa no gana” es una de las supersticiones más conocidas en el mundo del fútbol.
Ya no solo se trata de rituales hechos antes de saltar al terreno de juego sino que muchos son los deportistas que le atribuyen propiedades mágicas a su ropa interior y repiten la misma en cada competición. Algunos ejemplos son Michael Jordan que jugaba siempre con los calzoncillos de la universidad o Serena Williams que usa una y otra vez el mismo par de calcetines.
Esas prendas se vuelven amuletos en el momento que los deportistas determinan que la suerte les acompañó en el momento que se las pusieron.
A lo largo de toda la historia, han aparecido diferentes amuletos con características propias que atraen la buena suerte. En el deporte, los amuletos son algo tan personal que puede haber infinidad de ellos.
Viven inmersas en la sociedad, forman parte del devenir cotidiano, son personales e irracionales, solo están en la cabeza de cada persona y se aceptan como un elemento más de su carácter. Sin embargo, no todos los deportistas quieren ser permisivos con ellas, ni dejarles vía libre para que crezcan y se expandan en su mente. Las manías les pueden jugar malas pasadas y limitar muchas de sus acciones si se olvidan de ellas.
Todas las personas han depositado alguna vez sus esperanzas en un amuleto, ritual, superstición o manía. Cuando se trata de alejar el mal fario y atraer la buena suerte, toda precaución es poca. Todo sea por el “por si acaso”.
SportManía lo saca todo a la luz, SportManía ve más allá de lo que pasa en una competición, SportManía también piensa en los “por si acaso”.
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